martes, 30 de marzo de 2010

Australia (28/03/10)

Segunda carrera de la temporada y la primera conclusión es que quienes apuntábamos después del primer Gran Premio, que con la nueva normativa podríamos correr el riesgo de presenciar un campeonato monótono y aburrido, no tenemos sino que tragarnos nuestras propias palabras, confirmando de nuevo, que las carreras son aburridas o entretenidas según las circunstancias que puedan darse durante las mismas.

Sin duda el que la salida del GP de Australia se produjera con la pista mojada, indujo un factor añadido de emoción y no poco azar, a un circuito en el que ya de por sí lo que sobran son los golpes de efecto.

Al igual que hacíamos en la primera carrera, vamos a desglosar una serie de circunstancias, que merecen ser destacadas.

Primera. Button ha ganado contra todo pronóstico una carrera en la que no partía ni de lejos como candidato a la victoria. Su principal mérito fue el saber estar en el lugar adecuado, no cometiendo errores absurdos. Por supuesto de no mediar el problema de Vettel en su RedBull, el británico no podría haber optado más allá de un segundo puesto en el podium, que con todo, habría ya sido un fantástico resultado para el actual campeón del mundo. Mérito también importante el de su equipo, que optó por una estrategia arriesgada que al final dio sus frutos, al hacerle parar antes que nadie para colocar los neumáticos de seco cuando la pista todavía estaba mojada y al mantenerle en pista ya con ese mismo juego de neumáticos hasta el final de carrera. De todos modos, habrá que esperar un poco más para comprobar si Jenson de verdad se une al trío de ases (Alonso, Vettel y Hamilton) que parecen ser en principio, quienes que cuentan con más opciones para llevarse el título a final de temporada.

Segunda. ¿Quién dijo que Renault era un equipo de segunda fila? Vale, yo el primero. Pero Kubica es uno de esos pilotos capaces de sacar petróleo a poco que le pongan los medios. Con una salida brillante, apoyada en los errores de Alonso y Webber, y con un único y rapidísimo cambio de neumáticos, en el que logró adelantar a Massa, sentó las bases para subirse al segundo cajón. El piloto polaco aguantó además a la perfección los envites finales de sus rivales sin cometer ningún error. Veinte puntos para la escudería gala que saben a gloria. Que los saboreen porque probablemente no será lo habitual este año.

Tercera. Después de protagonizar una salida de ensueño, el piloto de Ferrari Felipe Massa, empañó en parte su actuación al sufrir en sus carnes algunos adelantamientos en los que pareció un tanto blando a la hora de defender su posición. Los neumáticos parece ser que no estaban en su mejor estado, pero se le echó en falta un poco más de agresividad. Al final queda la impresión que salvó el tercer puesto gracias a la defensa numantina que Alonso hizo de su cuarta plaza frente a los ataques de Hamilton y Webber en las últimas vueltas.

Cuarta. Ferrari, para disgusto de no pocos, ha demostrado que en la Scudería no hay lugar para las órdenes de equipo. Aparte de estar prohibidas, en un campeonato que acaba de empezar, están totalmente fuera de lugar. El tercer puesto de Massa unido al cuarto de Alonso hacen que Ferrari sume unos puntos valiosísimos en la lucha por el título de constructores, además de mantener a sus dos pilotos al frente de la clasificación individual. ¿Se puede pedir más? Quizás un poco más de competitividad en las clasificaciones, donde ahora mismo, Red Bull aparece como imbatible.

Quinta. Empezó mal Alonso. Mejor dicho, empezó muy mal. Sin embargo, la salida del Safety Car hizo que pudiera recuperar tiempo para aproximarse a la cola del pelotón y a partir de ahí, su ascenso a las primeras plazas fue fulgurante. Una carrera para enmarcar la del asturiano si obviamos la salida errónea. Su defensa de la cuarta plaza frente a Hamilton y Webber que venían con neumáticos mucho menos desgastados, fue de lo mejor que hemos visto en los últimos años. Además, demostró un sentido del equipo al no forzar un adelantamiento frente a su compañero Massa, que tanto el brasileño como Ferrari, sabrán valorar en su justa medida. Como único pero, quizás sobraron sus declaraciones después de la carrera donde consideraba un gran resultado ese cuarto puesto apenas logrado, al haber quedado sus principales rivales de cara al título detrás de él. Tal vez sus palabras fueran malinterpretadas o sacadas de contexto, pero pareció un feo detalle en este caso hacia Massa al infravalorar sus opciones al título.

Sexta. Schumacher buscaba en Australia resarcirse de una carrera un tanto gris en Bahrein. No pudo ser, en buena parte por verse perjudicado por el incidente de Alonso y Button en la salida, teniendo que entrar en boxes para cambiar su alerón. Lógicamente a día de hoy, el Mercedes no es un Ferrari, y la remontada en este caso, se antojaba mucho más complicada. De todos modos, considero que el Kaiser todavía tiene margen de mejora y sería precipitado sacar ya conclusiones. Esperaremos al menos hasta las primeras carrera de Europa para valorar más en justa medida el rendimiento del heptacampeón del mundo. Por lo que respecta a su pequeño enfrentamiento con Alonso tras la clasificación del sábado, no hay que darle mayor importante. Forma parte del juego. Aunque algunos medios intenten magnificarlo.

Séptima. Lo de Vettel empieza a ser preocupante. Dos carreras que parecían ganadas, sobre todo esta segunda, y al final, nada de nada. RedBull debe trabajar muy duro para que las enormes prestaciones que demuestran los sábados se vean corroboradas los domingos en la carrera. De momento están dando síntomas de una alarmante ausencia de fiabilidad que podría lastrarles para el resto del campeonato.

Octava. Lewis Hamilton había comenzado el fin de semana copando los medios debido a un incidente con la policía fuera de los circuitos; prosiguió el sábado con una Q2 deficiente que le abocó a quedarse fuera de los diez mejores; y lo acabó víctima de un accidente en el que Webber se lo llevó por delante, mandando al limbo las aspiraciones del británico por superar a Alonso al que se encontraba hostigando en ese momento, en su camino por tratar de alcanzar el podium. Puestos en una balanza los aspectos positivos frente a los negativos, habrá que quedarse con la gran carrera del domingo, en la que junto con Alonso, fueron los mejores en pista, o al menos, ahora que el espectáculo estaba en entredicho, los que más contribuyeron a que la carrera fuera de lo más entretenida.

Novena. Algunos considerarán todo un éxito el que Hispania haya conseguido llevar a uno de sus monoplazas hasta la bandera a cuadros. Algo de razón no les falta. Sin embargo, y reconociendo el enorme esfuerzo de todos los componentes del equipo recién creado, el hecho de que un piloto sin sufrir ningún contratiempo digno de mención, cruce la meta a cinco vueltas del ganador, no es que sea la mejor publicidad para la F1.

Y décima. La peor imagen del fin de semana: los aplausos en el box de McLaren cuando Vettel quedó fuera de combate. ¡Viva el fair play británico!

lunes, 15 de marzo de 2010

Bahrein (14/03/10)

Primera carrera del Mundial de F1 y primer doblete para Ferrari. Mejor no puede comenzar la Scudería después de un 2009 para olvidar. No cabe duda que el F10 es un monoplaza ganador, nada que ver con el “mal parido” F60 de la pasada temporada. Este gran éxito -del que son responsables todo el equipo, desde el primero al último- no debería servir sino para poner mayor empeño y concentración si cabe en las próximas carreras. En los últimos años, excepción hecha del mundial logrado por Kimi Raikkonen, se ha demostrado que quien acumula un precioso botín en forma de puntos durante las primeras pruebas, tiene un alto porcentaje de posibilidades de llevarse el título.

De la carrera de ayer se podrían extraer algunas conclusiones a modo de sutiles pinceladas. La brocha gorda la dejaremos de momento en el armario, que seguro que habrá tiempo para ella más avanzada la temporada.

Primera. Alonso ha demostrado la razón de su fichaje. Realizó una carrera perfecta desde la salida hasta cruzar la bandera a cuadros. Es más: ha estado perfecto hasta en la celebración y posterior rueda de prensa. Se nota que ha madurado y que los duros “años en el desierto” le han servido para atemperar un poco –o un mucho- su carácter. Si mantiene esa conducta y sobre todo, si el F10 sigue en la misma línea, lo tiene todo de su parte para lograr su tercer título mundial.

Segunda. A toda la familia Ferrari tanta alegría como ver a Alonso en lo más alto del podium, nos produjo el hecho de ver a Massa junto a él. ¡Qué mejor forma de volver a la competición después de su gravísimo accidente en Hungría! Carrera brillante la del brasileño con un único lunar en la salida, donde en todo caso, demostró una enorme sangre fría y sentido de equipo al no poner en peligro el resultado de la Scudería apurando una maniobra que tenía perdida, aun a sabiendas de que probablemente en ese lance se le escapaban sus opciones de victoria.

Tercera. No me gusta que los mismos que siempre criticaron la sumisión –obligada por otra parte- de Barrichello al Kaiser cuando ambos estaban en Ferrari, ahora sean los primeros en pedir a gritos que Massa haga lo propio frente a Alonso. Pueden dormir tranquilos pues en Ferrari sabrán en cada momento escoger lo mejor para la Scuderia. Repito: para la Scuderia, no para un piloto en concreto. Así lo ha vuelto a declarar hoy mismo el Director Deportivo Stefano Domenicali; y no lo dice por decir.

Cuarta. Empezar el campeonato obligados a cambiar ambos motores no era algo que entraba dentro de los planes de Ferrari, y menos cuando durante la pretemporada se había demostrado como el más fiable de los monoplazas. Si a esto añadimos los problemas con la temperatura que sufrió Massa, y que el propio Alonso tuviera que dejar por momentos alejarse a Vettel para no sufrir los mismos problemas que su compañero de equipo, todo ellos nos conduce a pensar que en Ferrari tienen aún mucho trabajo por delante si no quieren llevarse más de un susto.

Quinta. Me preocupa el buen rendimiento de los Red Bull. Tengo serias dudas de que ayer, de no mediar la avería en el monoplaza de Vettel, la victoria se le hubiera escapado al alemán. Según Alonso, se estaba reservando para un ataque en las últimas diez vueltas donde probablemente le habría superado de igual modo. Según Vettel la victoria habría sido para él. ¿A quién dar mayor crédito?

Sexta. Schumacher era sin duda uno de los principales alicientes de este primer GP, lo mismo que lo será durante el resto de temporada. El heptacampeón rindió a un muy buen nivel en su regreso y demostró por encima de todo estar en un inmejorable estado de forma. Eso sí, conociéndole, lo que menos le habrá gustado habrá sido quedar justo por detrás de su compañero de equipo. Que no se acostumbre Rosberg porque el Kaiser no permitirá que esto sea una constante durante el campeonato.

Séptima. Por mucho que se empeñen algunos sectores de la prensa, la relación entre Hamilton y Alonso es buena. No hubo más que verles tras la finalización de la carrera. Fair Play del que esos sectores amarillentos que ensucian la F1 deberían tomar debida nota. Y muy buena carrera del inglés que supo llegar donde le permitió su McLaren, e incluso un poquito más allá. Porque, ¿dónde se quedó su compañero Button, flamante campeón del 2009?

Octava. Bernie Ecclestone sabe moverse como nadie entre aguas revueltas pero es lógico que a veces pueda equivocarse. Se jugó el órdago de un campeonato con límite de presupuesto, y al final, como no podía ser de otro modo, claudicó -sin despeinarse- ante la negativa de las grandes escuderías, pero manteniendo la invitación a las escuderías low cost. Nos encontramos así ahora con escuderías que difícilmente lograrán acabar un GP, y que además, suponen un grave peligro para el resto de monoplazas en competición. Ayer el circuito era de los más largos del Mundial. Ya veremos qué ocurrirá cuando lleguemos a circuitos más cortos.

Novena. Si exceptuamos al adelantamiento ya comentado de Alonso en la salida, y los que sufrió Vettel en favor de ambos Ferrari por los problemas en su Red Bull, apenas hubo emoción en las primeras posiciones durante toda la carrera. Ya ha habido algún piloto –Schumacher el primero- que augura que los adelantamientos serán complicados, por no decir casi imposibles. La prohibición del reportaje le ha quitado sin duda buena parte de la emoción a las carreras, ya que las tácticas ahora son muy similares. Por otra parte, la debacle que se presumía podrían sufrir algunas escuderías en su neumáticos no ha sido tal, con lo que apenas ha habido diferencias sustanciales en los ritmos de carrera, más allá de lo que era ya habitual en otros años.

Y décima. Ayer tuve el enorme placer de poder presenciar la carrera a través de la TPA, la televisión autonómica del Principado de Asturias. Como digo todo un placer. No tener que aguantar a Lobato es algo que ya de por sí se agradece, pero el que no haya cortes publicitarios cada dos por tres, es algo que no tiene precio. Para algo tenía que servir tener una televisión autonómica deficitaria, digo yo.