martes, 20 de abril de 2010

China (18/04/10)

Cuarta carrera del Mundial de F1 con la lluvia de nuevo como protagonista. Estas son las notas a tenor de lo presenciado durante todo el fin de semana.

Diez. Doblete, liderato en el mundial de pilotos y en el de constructores. ¿Quién más podría merecerse nuestra máxima calificación que no fuera McLaren? La escudería inglesa ha sido sin duda la gran ganadora del GP de China, demostrando además –y no es la primera vez- que supo leer mejor que nadie la carrera. Button tras su victoria, se convierte en el primer piloto en lo que va de temporada en repetir triunfo, lo que le ha servido para destacarse al frente del campeonato. El simpático piloto inglés de nuevo fue el “más listo de la clase”, sin precipitarse a la hora de cambiar neumáticos como hiciera la mayoría; aunque algunos dirán que no ha sido sino suerte, el dato fehaciente es que el actual campeón del mundo ha sacado petróleo de las dos carreras más revueltas disputadas hasta la fecha. Por su parte, su compañero de equipo, Hamilton, si obviamos su maniobra con Vettel en boxes, tan arriesgada como ilegal –aunque de nuevo no sancionada-, podemos decir que protagonizó una de las mejores carreras que se le recuerdan, con adelantamientos de auténtico número uno que es. Porque Hamilton podrá caer mejor o peor, pero lo que nadie puede poner en duda es su talento innato fuera de lo común.

Nueve. ¿Y qué podemos decir del joven Nico Rosberg? Tercero en meta, llegando incluso por momentos a liderar la carrera, y que a la chita callando se ha aupado a la segunda posición del mundial de pilotos. ¿Tiene realmente un buen coche Mercedes o es que estamos ante un nuevo campeón de F1 en un futuro no muy lejano? Mi impresión es que el coche no es malo, y que por supuesto Rosberg puede ser uno los pilotos que manden en la F1 en los próximos años. Sin embargo, considero que estos últimos resultados en parte han sido motivados por los errores en otras escuderías –Ferrari a la cabeza- por lo que al final de la temporada, no creo que veamos al Leonardo Di Carpio de los circuitos entre los cuatro o cinco primeros. De todos modos, mientras tanto, que le quiten lo bailao. Un sobresaliente por tanto para el alemán.

Ocho. De nuevo un error en la salida –en este caso se saltó el semáforo aún en rojo- lastró la carrera de Fernando Alonso, lo que le acarreó el consiguiente drive through. No me extraña que al final de carrera el piloto español reconociera que no sabía ni las veces que había pasado por boxes, porque fueron nada menos que cinco. Eso sí, las dos apariciones del Safety Car de nuevo resultaron clave a la hora de ayudar a una remontada, que dicho esto, volvió a ser antológica. Con todo, en Ferrari seguro que agradecerán que en el futuro haya menos oportunidades para las remontadas, porque eso significará con toda probabilidad que el asturiano esté desde el principio luchando en la cabeza, como le corresponde a un piloto de su valía y con una montura que ha demostrado estar al nivel de las mejores. Por lo que se refiere al episodio del adelantamiento de Alonso sobre Massa a la entrada misma del Pit Lane, no es algo que haya gustado a la mayoría de los ferraristas. De puertas para adentro seguro que ha habido conversación seria entre ambos pilotos con la mediación del Director Deportivo Stefano Domenicali. Si Alonso es más rápido que Massa debe adelantarlo con solvencia en pista, y no arriesgar de esa forma comprometiendo la carrera de ambos a poco que el brasileño hubiera estado limpiando ya su visera o despistado con cualquier otra historia.

Siete. Renault a cada carrera que pasa sigue apareciendo como la alternativa de los modestos. Quinto puesto para Kubica y primeros puntos para su compañero Petrov, el primer piloto ruso en la historia de la F1 que ahora también lo es en puntuar. A la consistencia en la conducción del polaco, se ha unido la valentía del ruso, quien fue protagonista el domingo de algunas maniobras dignas de tener muy en cuenta. Habrá que seguirle en las próximas carreras.

Seis. Schumacher en Shangai –y sin necesidad de tener que recurrir a las hemerotecas-, sufrió en sus carnes el mayor número de adelantamientos que el piloto alemán haya nunca soportado en una única carrera. Probablemente y sin exagerar, el domingo le hayan sobrepasado más monoplazas de los que le hicieran en cualquiera de las temporadas al completo en las que dominó con puño firme la F1. ¿Por qué entonces otorgarle un seis al heptacampeón del mundo, cuando además ha vuelto a perder la batalla particular con su compañero de equipo? Simple y llanamente por su lección de conducción durante las vueltas en las que mantuvo en jaque al mismísimo Hamilton con un monoplaza que a todas luces era muy superior. Fue impresionante cómo llegó a sacar de quicio al inglés –tampoco es que sea demasiado complicado, eso es cierto- tapándole una y otra vez todos los huecos, claudicando únicamente en una de las largas rectas del circuito donde ya no era posible oponer más resistencia. Sigo convencido de que Schumacher mejorará con el paso del campeonato. Es más, lo espero con fervor; porque mucho me temo que en caso contrario, el alemán sería el primero en renunciar a los otros dos años que le ligan con la escudería de la estrella.

Cinco. Massa volvió a realizar una de esas carreras irregulares en las que intercambia grandes prestaciones con otras más grises. En China tuvo un error en la clasificación del sábado, lo que le hizo ya salir retrasado. Tampoco luego tuvo una salida excesivamente buena con lo que quedó un poco atrapado por el tráfico. Sin embargo poco a poco se fue yendo hacia delante, protagonizando algunos adelantamientos interesantes. Se le ve no obstante que sigue sufriendo con la lluvia, algo que le marca sobre todo con respecto a su compañero Alonso. De todas formas seguía con su progresión hasta que la maniobra que antes comentábamos a la entrada del box, hizo que perdiera unos segundos preciosos y que le relegaron de nuevo al centro del pelotón desde donde no pudo nada más que optar a una novena plaza final, sumando con ello únicamente dos puntos. Tiene que ir a más si de verdad quiere demostrar que puede luchar por el título codo con codo con los mejores.

Cuatro. Después de ocupar el primer y segundo puesto de la parrilla de salida el sábado, se esperaba otra exhibición de Red Bull. Sin embargo, la lluvia y las condiciones cambiantes durante la carrera hundieron tanto a Vettel, quien no pudo pasar del sexto puesto y a Webber, quien acabó octavo. En esta ocasión la escudería del Toro no ha sabido estar a la altura de las circunstancias, lo que abre un rayo de esperanza para todos sus rivales.

Tres. Hispania sigue haciendo bueno el dicho de que más vale llegar tarde que no hacerlo nunca. De nuevo sus dos monoplazas cruzaron la línea de meta, a dos y cuatro vueltas respectivamente de la cabeza, pero al menos saborearon la bandera a cuadros, cosa que el resto de las escuderías lowcost no pueden decir. En cualquier caso, se volvió a ver en carrera que en ocasiones se transforman en auténticos obstáculos en movimiento -lento, pero en movimiento- para los pilotos que les doblan. O mejoran –y lo mismo vale para Virgin y Lotus principalmente- o a final de temporada habrá que plantearse muy seriamente la introducción de algún tipo de medida que limite su participación en las carreras de no lograr un tiempo mínimo en la clasificación.

Dos. Richard Branson después de su año glorioso como patrocinador de BrawnGP se había propuesto hacer de su propia escudería Virgin, el modelo a seguir por el resto de pequeñas escuderías. Para ello no le importaba partir de cero y disponer de un presupuesto muy limitado. Aun teniendo en cuenta este hándicap de partida, lo cierto es que los resultados están siendo mucho peor de lo esperado, en especial si los comparamos con los de la cenicienta Hispania. Branson no es alguien que sepa convivir con el fracaso, por lo que a menos que sus monoplazas mejoren durante la temporada, no sería de extrañar que diera por concluida su aventura en la F1 a la finalización de ésta.

Uno. La FIA sigue dando pie una y otra vez a los comentarios que la acusan de proteger a ciertos pilotos, en especial a Lewis Hamilton. Viendo cómo el inglés circulaba en paralelo en boxes con Vettel, utilizando para ello el carril de seguridad que separa el paso de los vehículos de la zona de trabajo de los mecánicos, se hace muy difícil defender su ecuanimidad e imparcialidad. Una nueva advertencia –es la segunda este año- se antoja una medida muy blanda para alguien reincidente. ¿Acaso el número de advertencias es ilimitado?

Cero. Ya habíamos dicho que no iba a ser una temporada fácil para BMW Sauber tras la espantada de BMW. Pero lo que no podíamos imaginarnos es que fuera tan nefasta como lo está siendo hasta ahora. Con el patrón del equipo planteándose dar un ultimátum a De La Rosa –como si su compañero Kobayashi lo estuviera "bordando"- el clima que empieza a respirarse en la escudería es demasiado enrarecido como para invitar al optimismo. Y los motores Ferrari no es que estén ayudando tampoco demasiado a mejorarlo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Malasia (04/04/10)

Tercera carrera del Mundial de F1 y para esta ocasión, repartiremos notas por lo visto durante todo el fin de semana.

Diez. Red Bull, de entre todas las escuderías, ha resultado sin duda la gran ganadora. Dominó el sábado logrando su tercera pole del año (tres de tres), que confirmó el domingo en carrera con un doblete que pone al resto de sus rivales sobre aviso. Aún es pronto para juzgar si los problemas de fiabilidad realmente han pasado al baúl de los recuerdos, pero por lo visto en Malasia, muchos equipos deberían empezar a preocuparse, y mucho.

Nueve. Cuando se confirmó el fichaje de Schumacher por Mercedes, seguro que el menos ilusionado con la noticia fue el que iba a ser su compañero de equipo, su compatriota Nico Rosberg. Sin embargo mira por dónde el querubín de Mercedes de momento está pudiendo con el gran maestro, subiéndose además al tercer cajón del podium en Malasia. De momento van tres carreras, y algo que nunca antes le había pasado al Kaiser, su compañero le ha ganado en pole y carrera en los tres grandes premios. Sobresaliente por ello para Rosberg pero que no se duerma. Soy de los cree que lo mejor de Schumi está todavía por llegar.

Ocho. Para los que pensaban que el segundo puesto de Kubica en Australia no era más que un espejismo, mira por dónde el polaco va y se marca un más que meritorio cuarto puesto en esta carrera. Si no fuera porque ahora mismo Renault parece en evidente retraso con respecto a RedBull, McLaren y Ferrari, y que la escudería del rombo nunca se ha caracterizado precisamente por evolucionar sus monoplazas durante la temporada en curso, podríamos empezar a tomarnos en serio las opciones del bueno de Robert. En cualquier caso, notable para Kubica, a quien le sobró quizás la pillería del sábado en calificación, cuando adelantó por la derecha a todos los que paciente y ordenadamente esperaban ya para salir a pista.

Siete. Otro que se merece un notable es el español Jaime Alguersuari, quien con una carrera muy sólida, ha conseguido para Toro Rosso los primeros puntos del campeonato. Su adelantamiento a Hulkenberg, uno de los nuevos niños prodigio de la F1, le habrá servido para ganarse el respeto que se merece dentro del paddock. ¿Habrá disfrutado el candidato a la presidencia del Barcelona, Alfons Godall? Mejor no mezclar dos deportes, y mucho menos aún deporte con política.

Seis. Force India ya había demostrado algunas cosillas en las anteriores pruebas, pero ha sido en Malasia donde Sutil con su quinto puesto, ha cosechado el mejor resultado en lo que va de temporada, sumando además los que son sus primeros puntos, algo que hasta Malasia, había quedado reservado para su compañero, el italiano Liuzzi, quien en esta ocasión se vio obligado al abandono por un problema en su monoplaza. Parece lógico pensar que en el resultado final de Sutil influyeron algunos condicionantes como la salida retrasada de los dos Ferrari y los dos McLaren, pero como se suele decir, son cosas de carrera. Y ahí que saber estar ahí para aprovecharse de ellas. Bien por Sutil.

Cinco. El aprobado raspado lo concederemos al brasileño de Ferrari, Felipe Massa. Tanto su carrera como la de Alonso se vieron lastradas por la hecatombe del sábado, por lo que acabar en séptima posición como hizo Massa, y logrando además -aunque sea de forma un tanto amarga por el abandono de su compañero de equipo- el liderato del Mundial, merece al menos el aprobado. Eso y el fenomenal adelantamiento con el que Massa despachó a Button justo cuando Alonso se disponía a alcanzar a ambos.

Cuatro. Si aceptable fue la remontada de Massa, mejor aún podemos considerar la de Hamilton. Sin embargo, el piloto inglés se merece aun así el primero de nuestros suspensos por la maniobra a todas luces ilegal con la que evitó el adelantamiento del ruso de Renault, Petrov, cuando éste trataba de superarle en la recta de meta. Cuatro cambios de sentidos cuando el reglamento sólo permite uno no fueron razón suficiente para que los comisarios decidieran sancionarle con un drive through, dejándolo todo en una simple amonestación.

Tres. BMW Sauber no ha sido capaz en tres carreras de lograr ni un solo punto. En Malasia además vio cómo De La Rosa abandonaba antes de tomar siquiera la salida., mientras que Kobayashi rompía apenas iniciada ésta. La refundada escudería Sauber, ya sin el apoyo de BMW –quien curiosamente se mantiene en el nombre de la escudería- aún no ha sido capaz de encontrar su sitio. Los motores Ferrari tampoco es que hasta el momento hayan sido de mucha ayuda.

Dos. Una de cal y una de arena. Así podemos definir las actuaciones de Button en lo que va de Mundial. Un error absurdo en la Q1 del sábado, cuando milagrosamente había conseguido superar ésta, le dejó en la cola de la parrilla, algo que no pareció enrabietarle en exceso a tenor de lo visto el domingo. Carrera gris y octavo puesto, más por deméritos ajenos que por méritos propios. Inaceptable para quien venía de ganar en Australia.

Uno. El sábado se asistió a una calificación dantesca gracias a la genial idea de la FIA de hacer coincidir calificación y carrera con el horario en el que con puntualidad casi británica, la lluvia hace acto de aparición por estos lares. Parece que no han aprendido nada de lo ocurrido en el año pasado, donde la lluvia obligó a suspender la carrera. Al menos en esta ocasión, contra todo pronóstico, el domingo no hubo ni una sola gota en la pista.

Cero. No se puede consentir un error de bulto como el cometido por Ferrari en la calificación del sábado. ¿Qué sentido tenía retrasar la salida a la pista en la Q1 amparados en las predicciones meteorológicas? En la Q1, convendría recordar, lo único que importa es lograr un crono que te dé acceso a la Q2; nada más. Luego, se lucha por la pole en la Q3, pero para eso hay que llegar a ella. Así pues, lo lógico, lo que todos estábamos convencido que había que hacer –salvo en el box de Ferrari- fue lo que hizo Vettel por ejemplo: salir, marcar un tiempo, irte a tu box y esperar ahí tranquilamente a ver cómo evolucionaba la pista y si se hacía necesario volver a salir, algo que en el caso del alemán no fue ni tan siquiera necesario. Dice ahora Domenicali que han aprendido de lo ocurrido en Malasia. Gracias Stefano, no veas lo tranquilo que me quedo ahora… En cuanto al tema de la escasa fiabilidad manifestada por los motores Ferrari en lo que llevamos de temporada, hay una duda que me asalta: ¿cómo es posible que la misma escudería a la que todos tenían por la más fiable durante los entrenamientos invernales, de la noche a la mañana está sumida en este mar de dudas?