Quinta carrera del Mundial, desarrollada toda ella en condiciones de seco. Estas son las notas a tenor de lo que pudimos presenciar durante todo el fin de semana, y en especial como es lógico, durante la carrera.
Diez. Sin duda de nuevo Red Bull se merece nuestra máxima calificación, aunque en esta ocasión sea a modo particular para la figura de Mark Webber, el veterano piloto australiano, que con su victoria en Montmeló, firmó un fin de semana de ensueño. El triunfo le sirve para reivindicarse además en el seno de un equipo, donde la figura de su compañero, el alemán Vettel, parecía copar todas las miradas y las esperanzas de cara al título final. Webber ha demostrado que no quiere ser segundo de nadie, y que luchará con todas sus fuerzas por lograr los mismos objetivos que hasta ahora el destino parecía reservar para su joven compañero.
Nueve. Inesperado segundo puesto para Alonso, quien por su constancia y convicción merece también estar en nuestro particular podium. Tras una clasificación el sábado realmente por encima de las posibilidades del F10, el domingo se despachó con una carrera impecable, protagonizando alguno de los giros más rápidos del día a la pista catalana, pero sin comprometer en exceso el desgaste de sus neumáticos, lo que al final se reveló clave vistos los problemas que tuvieron tanto Hamilton como Vettel, y que hicieron que el asturiano escalara desde la cuarta posición que parecía lo máximo a lo que podía optar hasta una segunda posición que supo a victoria en Ferrari, como así lo demostraba la alegría tanto en el box como en la posterior ceremonia de entrega de premios.
Ocho. En Montmeló podemos decir que asistimos al regreso del Kaiser, o por lo menos, al inicio de este retorno, porque estoy convencido de que al cuarto puesto logrado en el circuito catalán se unirán otros resultados que harán las delicias de los seguidores de Michael Schumacher, entre los cuales -contra lo que piensan algunos-, todavía nos encontramos muchos ferraristas. El heptacampeón del mundo por fin logró estar durante todo el fin de semana por delante de su compatriota y compañero, Nico Rosberg. Fue impresionante ver cómo Schumacher le ganó la partida a Button cuando éste último salía de su parada en boxes, apurando el alemán al máximo su frenada a final de recta. Y no menos impecables fueron sus siguientes vueltas manteniendo a raya al inglés en todos y cada uno de los intentos de éste por superarle. Al finalizar la carrera se podía vislumbrar la satisfacción del veterano campeón que de nuevo se ha sentido a gusto en una carrera. Los cambios efectuados en su Mercedes sin duda han sido muy del agrado de Schumi, quien se ha adaptado mucho mejor a ellos que Rosberg.
Siete. Hamilton ha vuelto a protagonizar una carrera espectacular si tenemos en cuenta la diferencia que hoy por hoy media entre su McLaren y los RedBull. Aun así, volvió a comerle la tostada a Vettel –en este caso con un sensacional adelantamiento al alemán aprovechándose de la indecisión de éste al realizar un doblaje- y se ganó así una segunda plaza que mantuvo hasta que a falta de apenas tres vueltas, vio como uno de sus neumáticos dijo basta. Una pena, porque por mucho que les duela a todos aquellos que no soportan al piloto inglés, éste es sin duda uno de los grandes animadores de la F1, con un talento innato que supera con mucho la media del resto de pilotos que conforman la parrilla. No se dará por vencido el inglés quien en Mónaco podría ser serio candidato a la victoria.
Seis. Sebastian Vettel podría perfectamente haber compartido nota con su compañero Webber, pero al final una de serie de circunstancias le hicieron tener que conformarse con un tercer puesto –habría sido cuarto de no romper Hamilton- que a tenor de lo que reflejaba su cara en el podium, le supo a muy poco. Este año el alemán parece que está gafado porque parece increíble que con la aparente superioridad de su monoplaza, ahora mismo ocupa "sólo" la tercera posición el mundial, por detrás de Button y Alonso. En concreto, este domingo, una serie de problemas en sus frenos y neumáticos le obligaron así a pasar por boxes cuando parecía que su tercera posición -por detrás de Hamilton- estaba a salvo de los intentos de Alonso por llegar a ella. Es verdad que al final logró la misma posición, pero el sabor de boca que se le quedó al alemán en absoluto fue de su agrado. Que además sea su compañero quien se lleve la victoria todavía hace crecer más el grado de insatisfacción de Vettel, quien no obstante, tiene mucho Mundial por delante para demostrar su valía. Tal vez necesita sólo centrarse un poco más.
Cinco. Massa parece abonado a nuestro aprobado raspado, pero de nuevo este fin de semana compaginó una clasificación mediocre con una carrera más que aceptable donde al final ganó tres posiciones con respecto al puesto que ocupaba en la parrilla de salida. Una pena quizás el que desde el box copiaran la estrategia de Schumacher y Button, porque tal vez ahí se quedó la posibilidad de que el brasileño hubiera podido optar incluso al cuarto puesto teniendo en cuenta como acabó la carrera, y que el brasileño estuvo gran parte de la carrera con su alerón delantero dañado. Sus intentos por dar adelantar luego a Button fueron tan loables como inútiles, lo mismo que los de éste por hacer lo propio con Schumacher. Lo cierto es que se presenta una temporada complicada para Massa, puesto que son pocos los que ahora mismo dudan en la Scuderia que su caballo ganador es Fernando Alonso. Para alguien que se quedó a un solo punto –en realidad a una sola curva- de ganar el Mundial hace dos años, volver al papel de fiel escudero no tiene que ser fácil. Sin embargo considero que Massa, profesional como nadie y fiel a la Scuderia, hará lo que sea mejor para ésta. De todos modos sigo convencido de que todavía no ha dicho su última palabra.
Cuatro. Button no ha tenido un buen fin de semana, y aun así sale de Montmeló al frente de la clasificación de pilotos, así que aunque sólo sea por eso, puede darse por satisfecho. En Mónaco, un circuito donde el año pasado lograra la victoria, tratará por todos los medios de tomarse la revancha, aunque lo tendrá ciertamente complicado. Quizás en esta ocasión le pesó una clasificación el sábado un poco por debajo de lo esperado, pero sobre todo le faltó aplomo y valentía para evitar el adelantamiento que Schumacher le infringió cuando el inglés retomaba la pista tras su paso por boxes. Son de esas acciones que a un piloto con orgullo le escuecen. Ahí se le escaparon las ya escasas posibilidades que tenía de contactar con el grupo de arriba, donde su compañero Hamilton, rodaba en tiempos considerablemente más rápidos que él.
Tres. Después de cuatro carreras superando una y otra vez a Schumacher tal vez Nico Rosberg pensaba que lo tenía todo hecho para ser considerado el líder sobre el que Mercedes habría de apostar. Pero no parecen tenerlo tan claro en la escudería alemana ya que los cambios introducidos en el MGP W01 –nombre con el que ha sido bautizado su monoplaza- parecen amoldarse mucho mejor al estilo de Michael y que para nada han sido bien recibidos por Nico. ¿Casualidad o simplemente un mal fin de semana? En las próximas carreras tendremos la respuesta. Pero no parece que para empezar Mónaco sea el mejor lugar para que Rosberg supere a Schumi.
Dos. Pedro De La Rosa ha vuelto a ver cómo su GP se veía truncado apenas unas vueltas después de iniciado, y de nuevo por causas ajenas al piloto catalán. Es una lástima porque De La Rosa estaba más motivado que nunca para hacer una buena carrera delante su público y en un circuito que conoce a la perfección. Lo peor que puede hacer ahora es bajar los brazos –algo que no creo que suceda- porque en ese caso su puesto en la escudería correría serio peligro. La mayoría estamos convencidos de las cualidades de Pedro, pero necesita una buena carrera para demostrarlo a los que todavía dudan de él.
Uno. Resulta extraño ver a Kovalainen en Lotus arrastrándose por las últimas posiciones, cuando no hace mucho le veíamos siempre peleando con los mejores. El finlandés en su momento prefirió aceptar la oferta de Lotus –tampoco tenía otras opciones mejores- siendo consciente de que supondría pasarse una temporada en el dique seco. De acuerdo que nadie puede reprocharle nada porque el monoplaza no da para más, pero al final los resultados mandan, y ya veremos si de cara a su futuro en la F1, no hubiera sido mejor tomarse un año sabático.
Cero. La FIA sigue dando muestras de una doble vara a la hora de juzgar situaciones extremadamente similares y con ello, sembrando el desconcierto entre los propios pilotos. No se puede entender de otro modo la sanción de 20.000 dólares a Ferrari por la salida de boxes de Alonso en la sesión de clasificación, cuando a punto estuvo de provocar un accidente con Nico Rosberg que en ese momento circulaba también por el pit. Parece claro que la acción de Alonso es merecedora de sanción, pero no lo es menos el que una maniobra casi clavada, entre Hamilton y Vettel durante el GP de China, quedó impune. Tal vez la FIA debería de preocuparse más bien de cómo solucionar el problema que causan las escuderías low cost, cuyos monoplazas suponen por momentos durante las carreras, auténticas chicanes en movimiento. Para Mónaco el peligro será mayor si cabe, puesto que existen zonas donde es del todo imposible el adelantamiento. Ya veremos además qué sucede en la sesión de clasificación, donde puede haber más de una sorpresa con tanto tráfico en pista. Las reclamaciones están aseguradas.
martes, 11 de mayo de 2010
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esperemos que la carrera de monaco sea mas entretenida que esta, todos esperabamos una carrera en seco y la verdad es que fue un toston, lo mas interesante el abandono de hamilton a 2 vueltas del final, desde luego alonso tiene razon y la mala suerte se va repartiendo a lo largo de la temporada
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