lunes, 15 de marzo de 2010

Bahrein (14/03/10)

Primera carrera del Mundial de F1 y primer doblete para Ferrari. Mejor no puede comenzar la Scudería después de un 2009 para olvidar. No cabe duda que el F10 es un monoplaza ganador, nada que ver con el “mal parido” F60 de la pasada temporada. Este gran éxito -del que son responsables todo el equipo, desde el primero al último- no debería servir sino para poner mayor empeño y concentración si cabe en las próximas carreras. En los últimos años, excepción hecha del mundial logrado por Kimi Raikkonen, se ha demostrado que quien acumula un precioso botín en forma de puntos durante las primeras pruebas, tiene un alto porcentaje de posibilidades de llevarse el título.

De la carrera de ayer se podrían extraer algunas conclusiones a modo de sutiles pinceladas. La brocha gorda la dejaremos de momento en el armario, que seguro que habrá tiempo para ella más avanzada la temporada.

Primera. Alonso ha demostrado la razón de su fichaje. Realizó una carrera perfecta desde la salida hasta cruzar la bandera a cuadros. Es más: ha estado perfecto hasta en la celebración y posterior rueda de prensa. Se nota que ha madurado y que los duros “años en el desierto” le han servido para atemperar un poco –o un mucho- su carácter. Si mantiene esa conducta y sobre todo, si el F10 sigue en la misma línea, lo tiene todo de su parte para lograr su tercer título mundial.

Segunda. A toda la familia Ferrari tanta alegría como ver a Alonso en lo más alto del podium, nos produjo el hecho de ver a Massa junto a él. ¡Qué mejor forma de volver a la competición después de su gravísimo accidente en Hungría! Carrera brillante la del brasileño con un único lunar en la salida, donde en todo caso, demostró una enorme sangre fría y sentido de equipo al no poner en peligro el resultado de la Scudería apurando una maniobra que tenía perdida, aun a sabiendas de que probablemente en ese lance se le escapaban sus opciones de victoria.

Tercera. No me gusta que los mismos que siempre criticaron la sumisión –obligada por otra parte- de Barrichello al Kaiser cuando ambos estaban en Ferrari, ahora sean los primeros en pedir a gritos que Massa haga lo propio frente a Alonso. Pueden dormir tranquilos pues en Ferrari sabrán en cada momento escoger lo mejor para la Scuderia. Repito: para la Scuderia, no para un piloto en concreto. Así lo ha vuelto a declarar hoy mismo el Director Deportivo Stefano Domenicali; y no lo dice por decir.

Cuarta. Empezar el campeonato obligados a cambiar ambos motores no era algo que entraba dentro de los planes de Ferrari, y menos cuando durante la pretemporada se había demostrado como el más fiable de los monoplazas. Si a esto añadimos los problemas con la temperatura que sufrió Massa, y que el propio Alonso tuviera que dejar por momentos alejarse a Vettel para no sufrir los mismos problemas que su compañero de equipo, todo ellos nos conduce a pensar que en Ferrari tienen aún mucho trabajo por delante si no quieren llevarse más de un susto.

Quinta. Me preocupa el buen rendimiento de los Red Bull. Tengo serias dudas de que ayer, de no mediar la avería en el monoplaza de Vettel, la victoria se le hubiera escapado al alemán. Según Alonso, se estaba reservando para un ataque en las últimas diez vueltas donde probablemente le habría superado de igual modo. Según Vettel la victoria habría sido para él. ¿A quién dar mayor crédito?

Sexta. Schumacher era sin duda uno de los principales alicientes de este primer GP, lo mismo que lo será durante el resto de temporada. El heptacampeón rindió a un muy buen nivel en su regreso y demostró por encima de todo estar en un inmejorable estado de forma. Eso sí, conociéndole, lo que menos le habrá gustado habrá sido quedar justo por detrás de su compañero de equipo. Que no se acostumbre Rosberg porque el Kaiser no permitirá que esto sea una constante durante el campeonato.

Séptima. Por mucho que se empeñen algunos sectores de la prensa, la relación entre Hamilton y Alonso es buena. No hubo más que verles tras la finalización de la carrera. Fair Play del que esos sectores amarillentos que ensucian la F1 deberían tomar debida nota. Y muy buena carrera del inglés que supo llegar donde le permitió su McLaren, e incluso un poquito más allá. Porque, ¿dónde se quedó su compañero Button, flamante campeón del 2009?

Octava. Bernie Ecclestone sabe moverse como nadie entre aguas revueltas pero es lógico que a veces pueda equivocarse. Se jugó el órdago de un campeonato con límite de presupuesto, y al final, como no podía ser de otro modo, claudicó -sin despeinarse- ante la negativa de las grandes escuderías, pero manteniendo la invitación a las escuderías low cost. Nos encontramos así ahora con escuderías que difícilmente lograrán acabar un GP, y que además, suponen un grave peligro para el resto de monoplazas en competición. Ayer el circuito era de los más largos del Mundial. Ya veremos qué ocurrirá cuando lleguemos a circuitos más cortos.

Novena. Si exceptuamos al adelantamiento ya comentado de Alonso en la salida, y los que sufrió Vettel en favor de ambos Ferrari por los problemas en su Red Bull, apenas hubo emoción en las primeras posiciones durante toda la carrera. Ya ha habido algún piloto –Schumacher el primero- que augura que los adelantamientos serán complicados, por no decir casi imposibles. La prohibición del reportaje le ha quitado sin duda buena parte de la emoción a las carreras, ya que las tácticas ahora son muy similares. Por otra parte, la debacle que se presumía podrían sufrir algunas escuderías en su neumáticos no ha sido tal, con lo que apenas ha habido diferencias sustanciales en los ritmos de carrera, más allá de lo que era ya habitual en otros años.

Y décima. Ayer tuve el enorme placer de poder presenciar la carrera a través de la TPA, la televisión autonómica del Principado de Asturias. Como digo todo un placer. No tener que aguantar a Lobato es algo que ya de por sí se agradece, pero el que no haya cortes publicitarios cada dos por tres, es algo que no tiene precio. Para algo tenía que servir tener una televisión autonómica deficitaria, digo yo.

2 comentarios:

  1. Comparto casi al 100% el análisis. Gran comienzo de Ferrari y Alonso. Ya no sólo por el resultado (que algunos se encontró), sino por la sensación de control. Analizando tiempos resultaba curioso ver a Alonso y los otros dos de cabeza moviéndose en un margen de 6 décimas arriba o abajo de vuelta a vuelta. Tras el cambio de neumáticos, volvió la normalidad: Alonso rodando en la misma décima vuelta tras vuelta.

    Discrepo eso sí en la parte de la TPA: si por no aguantar a Lobato diciendo tonterías con Gené aportando cordura y conocimiento (deo gratia le dieron boleto a Gonzalo) hay que aguantar a dos o tres tipos diciendo tonterías, pues va a ser que no. Lo único positivo: la ausencia de publicidad, que lo convierte en fantástica alternativa a las largas pausass publicitarias de la Sexta. ¿A cuánto sale el minuto? :)

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