jueves, 22 de julio de 2010

Gran Bretaña (11/07/10)

En un fin de semana en el que vuelve la F1 con el GP de Alemania, no está de más recordar un poco lo ocurrido hace dos semanas en la que fue décima carrera del mundial.

Después de la polémica surgida en Valencia por el asunto del Safety Car, en Silverstone pudimos comprobar de nuevo cómo los comisarios no parecen tener en gran estima a Ferrari, y más concretamente a Fernando Alonso. La penalización sufrida por éste en su adelantamiento aparentemente irregular a Kubica pareció aun así excesiva a todas luces y resulta fácil de adivinar conociendo cómo se las gasta la FIA, que mucho habrán tenido que ver con ella las duras declaraciones del piloto español a la finalización del GP de Valencia.

Pero vayamos por partes: el fin de semana empezó con un nuevo culebrón en el box de RedBull. La escudería del toro volador había llevado dos alerones nuevos a Inglaterra pero en la última sesión de los libres Vettel rompió el suyo. El equipo entonces tomó la decisión de darle el alerón que en teoría correspondería a Webber, causando el lógico enfado en el piloto australiano que se sintió una vez más como un segundón a los ojos de su escudería. La versión oficial dada por ésta fue que se decidió darle el alerón a Vettel en virtud de la clasificación general del campeonato donde el alemán iba por delante de Webber antes de disputarse la carrera. Podría ser hasta aceptable si no fuera porque muchos piensan que se hubiera optado por la misma solución aun en el caso de que la situación en la clasificación hubiera sido otra.

Sea como fuere, la consecuencia directa o indirecta fue que Vettel el sábado se hizo con la pole, aunque por escaso margen frente a Webber, siendo tercero Alonso ya muy distanciado de los dos RedBull. La segunda fila la completaba como no podía ser de otra forma el McLaren de Lewis Hamilton, quien una vez más sacó el 150% del rendimiento a su monoplaza.

El domingo todas las miradas estaban puestas en la salida donde se esperaban ataques antes de la primera curva, y ciertamente lo que pudimos ver no defraudó lo más mínimo las expectativas creadas. Si en la mayoría de las carreras la salida es clave para el desenlace de un GP, en Inglaterra lo fue aún más.

Lo primero que tenemos que decir es que Webber le mojó la oreja a Vettel en una maniobra tan espectacular como eficaz, lo que además provocó que desde atrás se echaran encima del alemán todavía desconcertado por el adelantamiento de su compañero. Esto provocó que el alerón delantero de Hamilton rozara un neumático posterior de Vettel ocasionándole el consiguiente pinchazo. Carrera cuesta arriba para el joven alemán que tras salirse de la pista tiene que llegar a boxes para solucionar el problema.

Y si mala fue la salida de Vettel de nefasta hemos de calificar la de Fernando Alonso. Otro error del asturiano a añadir en su debe en una temporada en la que esto empieza a ser demasiado frecuente para alguien de su enorme categoría. De este modo cae de la tercera a la quinta posición y por si fuera poco, en una defensa quizás demasiado agresiva frente a su compañero de equipo Massa, causa el pinchazo en el monoplaza del brasileño obligándole a parar en boxes. Nueva carrera arruinada para Felipe.

Alonso consciente de su posición comprometida y viendo cómo tanto Webber como Hamilton se alejan progresivamente, decide entonces ser el primero en entrar en boxes para de este modo intentar superar a Kubica y Rosberg que en ese momento ruedan por delante de él. Intento fallido y todo sigue igual después de que tanto el polaco como el alemán realizaran su correspondiente parada, superando eso sí éste último al piloto de Renault.

Llega entonces el momento clave para Alonso. El piloto de Ferrari acosa a Robert Kubica y en una maniobra apurada intenta adelantarle a la llegada de una chicane pero el polaco cierra los espacios obligando al asturiano a trazar por fuera de la pista, superándole gracias a esa acción. La maniobra parece ilegal o al menos poco clara, pero desde el box de Ferrari prefieren aguantar antes de tomar la decisión de pedirle a su piloto que se deje recuperar la posición frente a Kubica. Pero son los comisarios entonces quienes tras ocho vueltas imponen un drive through a Alonso. Por si fuera poco, cuando éste se disponía a cumplirlo irrumpe el Safety Car en la pista con lo que tiene que aguardar como indica el reglamento a que éste se retire de la pista para cumplir la sanción, algo que inexorablemente le condena a la última posición.

Por delante todo sigue igual, con Webber imponiendo de nuevo su ritmo y Hamilton segundo controlado en todo momento por el australiano. Detrás, Rosberg marchaba tercero mientras Button ascendía gracias a una brillante estrategia a la cuarta posición. Vettel, a quien habíamos dejado después de su pinchazo en la salida, es el mayor beneficiado por el Safety Car y haciendo valer el poderío de su monoplaza consigue escalar progresivamente posiciones para colocarse finalmente octavo a falta de doce vueltas para la conclusión. Sería séptimo a la conclusión de la carrera.

Las posiciones permanecen invariables hasta el final consiguiendo de esta forma Webber su tercera victoria en lo que va de campeonato. Hamilton con su segundo puesto se afianza al frente de la general aventajando en doce puntos a su compañero Button que es segundo. Tercero queda Webber a diecisiete y cuarto Vettel a veinticuatro. Alonso por su parte es quinto pero ya muy alejado, concretamente a cuarenta y siete puntos. Parece imposible una remontada de Ferrari y menos viendo la superioridad por una parte de los dos RedBull y la regularidad con la que se muestran los dos pilotos de McLaren.

Por lo que se refiere al mundial de constructores McLaren saca veintinueve puntos a RedBull siendo Ferrari la tercera escudería, aunque a más de cien puntos de las flechas de plata.

Por ello, siendo realistas el campeonato es ahora cuestión de dos escuderías y de cuatro pilotos. Para Ferrari no queda más que tratar de buscar alguna victoria parcial aunque para ello habrá de contar con una ligera dosis de fortuna que hasta ahora le ha sido esquiva, pero también con la máxima concentración y habilidad por parte de sus pilotos que de momento, y salvo en la primera carrera del mundial, no ha respondido a lo esperado.

¡Nos vemos en Alemania!

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